domingo, 7 de agosto de 2011

A propósito de la Izquierda y la Derecha

Por Juan Martín Sanchez

Izquierda y Derecha, son términos que todos usamos en política, ya que parecen servir para orientarnos y también para aplicar etiquetas a los que no piensan como nosotros, en realidad más que categorías definidas A priori , la izquierda y la derecha, son conceptos construidos socialmente a los que cada época y actor ha llenado con diferentes contenidos. Y es por ello que su utilización solo resulta útil y se asocia a un determinado marco de referencia.

El origen de esta dicotomía, según afirman los autores, hay que buscarla en la Revolución francesa 1789-1799 , durante este período cuando se produce la caída d la monarquía, y se instala en el gobierno la convención nacional, esta queda dividida en dos grupos antagónicos: los Girondinos y los jacobinos. Los primeros representaban a las clases altas de Francia y en especial a los burgueses provincianos, y los segundos eran miembros de la baja burguesía y de las profesiones liberales(abogados en su mayoría), y estaban aliados con los sectores populares de Paris y en especial con los Sans culottes, que representaban grupos populares e intelectuales radicalizados, Robespierre y Marat fueron los mas radicalizados exponentes de esta segunda corriente. Debido a que los primeros se sentaban a la Derecha de la convención y los segundos a la Izquierda, comenzó a dársele un contenido ideológico y político a esta división.

Ambas identidades ideológicas eran no obstante hijas de una misma matriz ideológica, el liberalismo, nacido en las “Nuevas Ideas” del siglo XVIII, e inspirados por el pensamiento de Locke y Rousseau(de allí podía derivar una matriz Monárquica constitucional, o en el segundo caso el republicanismo radical de los jacobinos), fue recién en el siglo XIX que surgen dos grandes definiciones no liberales de la izquierda: el socialismo y el anarquismo. En ambos casos se convierten en movimientos cuyo objetivo final es la destrucción del capitalismo y la transformación revolucionaría de la sociedad, generalmente por la vía de la violencia y la lucha de clases, en este sentido se trataba de izquierda antisistémica(en el sentido que le da Wallerstein), puesto que su objetivo era la destrucción del Capitalismo como sistema social y económico. Esta situación dejo a la izquierda reformista y democrática(por ejemplo al alemán Eduard Bernstein fundador de SPD, o partido socialdemócrata alemán) en franca minoría dentro del movimiento mundial de las ´´izquierdas´´, considerado por la mayoría de ese mismo movimiento(marxista) como un una desviación inconveniente o incluso bastarda,( la socialdemocracia fue durante mucho tiempo una mala palabra para los partidarios del “socialismo real”).

En el siglo XX, la profecía revolucionaria de la izquierda se convierte en realidad, a partir del triunfo de los comunistas en la Revolución Rusa de 1917( a pesar de que connotados marxistas, y el propio Marx nunca hubieran pensado que una Revolución socialista pudiera tener sentido en un país tan atrasado como la Rusia de los zares), que le da más fuerza al movimiento mundial de la izquierda revolucionaria, y en el caso del Tercer mundo, las revoluciones china de 1949 y cubana de 1959, jugarían también su papel en la construcción de paradigmas y modelos, que le darían más vida a la utopía del comunismo, que es en definitiva la creencia de que la sociedad podía ser transformada desde un centro, y que la sociedad podía ser ´´Liberada´´ por un grupo de revolucionarios iluminados por alguna profecía revelada, casi como si de una nueva religión se tratará, el marxismo-leninismo generó una enorme cantidad de adeptos y devotos, que trabajaron para lograr el cumplimiento de esta” nueva profecía”, alcanzar esta especie de paraíso laico: El Socialismo, la sociedad sin clases, y un mundo sin explotación del hombre por el hombre. Tan importante fue este movimiento iniciado en la Rusia del 17 que le dio sentido a todo el acontecer del siglo XX posterior, al menos hasta 1989. El historiador francés Francois Furet, autor de ´´El pasado de una Ilusión. Ensayo sobre la idea comunista en el siglo XX´´, y gran conocedor del tema, considera que el comunismo y la creencia en la Revolución mundial que liberaría a la humanidad, fueron casi como una “entrega pseudoreligiosa´´ que guió siempre en sus acciones a los protagonistas, una guía tiránica que no permitía tener matices ni diferencias de opiniones o conceptos ya que estas, no podan menos que ser consideradas como desviaciones o traiciones. De esta forma desde 1917 y hasta 1991, con la desintegración de la URSS, el objetivo prioritario del movimiento izquierdista internacional consistió en la toma del poder para producir la transformación revolucionaria de la sociedad, lo que explica en muchos casos las características violentas y hasta fundamentalistas de muchos de los movimientos revolucionarios de izquierda habidos en el mundo en ese período, y el inherente rechazo a al democracia y la vía electoral entendiéndola como una defección y una traición a los objetivos últimos del proletariado mundial, el caso del MLN-Tupamaros en nuestro país ilustra perfectamente esta situación, sin importar si existían o no las “condiciones objetivas” para una Revolución Socialista, el MLN intentó imponerla por la fuerza en el país, contribuyendo sin duda al largo ocaso de las instituciones, y a lo que vino después..

En otros lugares del mundo, se ensayaron otros caminos y modelos de la Izquierda, es el caso de la socialdemocracia europea de la posguerra, nacida bajo el paraguas de la protección de los EEUU en la “Guerra Fría”, y ofreciéndose como un contramodelo al “socialismo real” ensayado en la URSS y sus satélites. La socialdemocracia del período tuvo un invalorable aporte a la construcción de los ´´Estados de Bienestar´´ en ese continente. Obviamente la apuesta reformista supuso el abandono de la violencia revolucionaria y la aceptación del juego democrático, lo que implicaba en definitiva la renuncia al fatalismo político de todo pensamiento fundacional, y la aceptación de los equilibrios políticos y electorales, y en muchos casos de la negociación con el adversario político conservador. De esta forma los europeos y otros pueblos del mundo(caso de los australianos, canadienses, neocelandeses, israelitas, y japoneses por ejemplo) han sido capaces de construir sendas sociedades donde el objetivo prioritario es el mantenimiento de niveles de bienestar social.

Con la desintegración de la URSS y el mundo comunista, y el fracaso absoluto del socialismo en su promesa de generar una sociedad más prospera e igualitaria, de hecho se podría decir que las sociedades del llamado “socialismo real” construyeron una nueva división social entre el pueblo llano y las “Nomenclaturas” gobernantes(con sus privilegios y productos de lujo importados del Occidente capitalista), a lo que hay que sumar el autoritarismo político que la opción implicó( en todos casos y con pocas excepciones, Allende en Chile, el Socialismo utilizó la violencia para imponerse y para mantener el poder durante décadas), la izquierda mundial ha sufrido un proceso de cambio y reconversión que ha significado una especial valoración por las experiencias reformistas, y un abandono de los caminos violentos de antaño, como lo dice Furet en su trabajo ya mencionado más arriba: ´´El socialismo recide hoy enteramente en su pasado´´, y ninguna persona sensata busca en él modelos de futuro, de forma que la experiencia del socialismo esta hoy cerrada, al menos en las variantes conocidas hasta hoy, y distanciándonos por supuesto de este sistema que mas tiene de “populismo del siglo XXI” que de “Socialismo del siglo XXI”, refiriéndonos por supuesto en este punto al régimen del presidente de Venezuela y sus aliados.

Hoy ser de izquierda, tiene que ver con otros contenidos y desafíos, que el mundo de hoy incorpora, el desafió principal de la izquierda en el mundo ( y el Uruguay de hoy), es generar una alternativa viable a la derecha conservadora y neoliberal, y al mismo tiempo a la izquierda retrograda, autoritaria y estatista, que hoy deambula por el mundo sin entender nada. El objetivo fundamental de cualquier persona que se precia de ser de Izquierda, es combinar el crecimiento económico sostenible, con la equidad y la integración social, la construcción de sociedades más democráticas y la aceptación de la diversidad del género humano, y enfrentar el gran desafió ecológico que el mundo de hoy tiene por delante. Esta es la propuesta que nos formula es sociólogo británico Anthony Giddens en ´´La Tercera vía´´, ¿cómo puede reformularse una identidad de izquierda para el siglo XXI?. Sea como sea la discusión y la distinción Izquiera derecha, sigue teniendo utilidad siempre y cuando se defina el marco del que se parte en dicha definición, en general se acepta(en el marco democrático) que la derecha pone el énfasis en la libertad individual, y la izquierda en la igualdad, aunque yo ceo que en si la diferencia estriba más en temas concretos y específicos(como la actitud ante los derechos de las minorías sexuales, la relación entre el Estado y los sindicatos, el papel del Estado, etc, y en sociedades desarrolladas la integración de los inmigrantes parece ser un tema importante en esta distinción), aunque por supuesto hay mas matices que absolutos, mas grises que blancos y negros en esta distinción, mas en el terreno de la política democrática.

Amigos y amigas, no podemos entonces hablar de izquierda y derecha olvidando que estas categorías son producto de su época, y que su contenido varia en consonancia, no entender esto y pretender seguir observando el mundo con anteojeras ideológicas y defendiendo conceptos pasados de moda, es ser un fundamentalista, como lamentablemente es mucho del electo que actualmente gobierna nuestros países de América Latina, y en especial Venezuela y Cuba. La dicotomía que en realidad debe preocupar a quienes nos sentimos herederos de un patrimonio reformista, y deseamos ver convertida en realidad la máxima de la Revolución Francesa(LIBERTAD; IGUALDAD Y FRATERNIDAD), es la dicotomía entre Democracia y Autoritarismo, que lamentablemente esta volviendo a azotar nuestro continente. No entender esto es caer en groseras simplificaciones. O acaso podemos decir que defender dictaduras pasadas de moda? Alinearse con populismo que debilitan la institucionalidad, y ser antioccidental al punto de defender los fundamentalismo religiosos del Oriente Medio es ser de Izquierda? ¿qué es ser de Izquierda o de Derecha?, ¿Qué pregunta no?

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