Por Juan Martín Sanchez
Neoliberal, Neoliberalismo, son conceptos que se suman al debate político de nuestro país y de la región, al igual que la dicotomía “Izquierda”/”Derecha”, El concepto Neoliberalismo parecería describir una realidad, una especia de adversario maligno de las fuerzas “progresistas” de la región. La izquierda, los intelectuales, los sindicatos, utilizan estos conceptos, y se los aplican automáticamente a los gobiernos anteriores al triunfo del FA en 2004, (es decir los gobiernos de los Partidos Fundacionales)casi como un rótulo o etiqueta. Pero ¿Qué es el Neoliberalismo? Creemos con sinceridad que es necesario debatir sobre los conceptos y sus significados, sin crear mitologías, o argumentos de tipo falaz.
En tal sentido el Neoliberalismo describe una concepción ideológica, que surge a partir de la segunda posguerra, a partir de los trabajos de los economistas Milton Fridman y Frederick Von Hayek, estos economistas, considerados también como miembros de la “Escuela Neoclásica” criticaron al socialismo y al Estado de Bienestar, y proponían un retorno a las políticas económicas de cuño liberal, las críticas de la Escuela neoclásica a la intervención del Estado en la economía comenzaron a dar sus frutos sobre todo a partir de la crisis de los años 70, cuando se produce una grave contracción del PBI de los países desarrollados. En ese contexto ambientado por la crisis petrolera de los 70, las explicaciones de los economistas neoliberales consiguieron gran éxito, porque parecían ser capaces de explicar la crisis a partir de las deficiencias del Estado en su intervención en la Economía. La crisis de los 70 terminó con los “30 años gloriosos del capitalismo” que menciona Hobsbawm en su “Historia del Siglo XX”, y al mismo tiempo termina con el consenso sobre el cual descansaba el “Estado de Bienestar” de raíz keynesiana, surgido al finalizar la Segunda Guerra.
De la crítica académica el Neoliberalismo alcanzó el gobierno con Margaret Tatcher en Gran Bretaña y con los republicanos Ronald Reagan y George Bush(padre) en EEUU, aunque fue el Chile de Pinochet el primer país en aplicar políticas recomendadas por los economistas neoclásicos. Pero ¿cuales son los postulados básicos del Neoliberalismo?, el Neoliberalismo, como su nombre lo indica es un “Neo” nuevo, Liberalismo (entendiendo aquí solamente la variable económica), propone o postula el retorno a los principios de la economía liberal clásica, a los principios de Adam Smith, que se habían visto cuestionados a partir de la crisis de los años 30. Algunos de los postulados básicos del Neoliberalismo son:
I)La disciplina fiscal, el control de los gastos públicos. Controlar el déficit para controlar los niveles de deuda.(esta propuesta es entendible si tenemos en cuenta los niveles de déficit alarmante de muchos países, como los latinoamericanos en los momentos de la crisis del modelo ISI).
II) Privatizaciones, reducción de los cometidos del Estado, hacia sus áreas centrales, es decir se propone volver a los “fines básicos”.
III)Políticas de desregulación, tanto a nivel financiero, como laboral.
IV)favorecer la inversión privada, se entiende que se debe devolver el control de la economía al mercado, por lo tanto a los inversores privados.
V) Defensa del derecho de propiedad (por ejemplo propiedad intelectual).
VI) Políticas de fomento de la competencia.
VII)control del tipo de cambio, los neoliberales entienden que la inflación debe ser combatida por medio de políticas de corte monetarista, para contener la inflación utilizando las políticas cambiarias.
Estos postulados económicos del Neoliberalismo, son similares a las políticas de ajuste aplicadas por los gobiernos de los países anglosajones, pero también por los países de América Latina en la época de la crisis del modelo sustitutivo de importaciones en los años 60 y 70. La tan denostada “Reforma Cambiaria y Monetaria”, aplicada por el gobierno Herrero-Ruralista a partir de 1959 buscaba justamente devolver la economía a los actores privados, y fomentar el crecimiento por medio de la inversión privada. En América Latina estas políticas económicas se asocian con lo que se conoce como el “Consenso de Washington” devenido en nuevo cuco, nuevo adversario que debía ser combatido, al menos hasta llegar al gobierno y terminar haciendo más o menos lo mismo.
Estos lineamientos económicos, algunos de los cuales resultan compartibles y otros, no, pero sin duda reflejan una concepción de la Economía de corte pragmático. Lo cierto es que hay muchos de los postulados económicos del Neoliberalismo que son difíciles de omitir, por ejemplo ¿quién puede hoy negar que es importante controlar los ´déficits fiscales o el endeudamiento del Estado?,¿quién puede hoy pretender que el Estado controle todos los aspectos de la Economía?, como suele ocurrir con las doctrinas económicas lo importante, antes que aplicarlas dogmáticamente, es evaluar y aplicar de forma pragmática políticas que puedan contribuir al crecimiento de la economía, yo en lo personal no comparto todos los postulados del Neoliberalismo en el plano económico, creemos que el Estado tiene roles que cumplir , y que en muchos casos el sector privado no cumple o porque no puede, o porque no le interesa, ahora bien, esto no significa creer que el Estado deba controlarlo todo, sino por el contrario resulta saludable que el sector privado, el empresariado tenga iniciativas, hay muchas cosas que realiza mucho mejor que el Estado. Lo que si esta claro es que resulta una gran incoherencia hacer como la izquierda uruguaya ha hecho, es decir pasarse décadas cuestionando las políticas aplicadas por los gobiernos anteriores y terminar haciendo más o menos lo mismo.
A estos lineamientos económicos debemos sumar otros aspectos del Neoliberalismo, que lo hacen distinto del Liberalismo a secas, del Liberalismo Clásico(que incluye aspectos filosóficos, culturales, políticos), el Neoliberalismo al menos en sus variantes originarias anglosajonas, es conservador, intenta volver a los “valores tradicionales” amenazados por lo que se entiende como el “avance” de las ideas de la Izquierda,( y podríamos agregar del liberalismo clásico), a las que se acusan de ser responsables de la “decadencia social”, el sociólogo británico Anthony Giddens(en su trabajo “La Tercera Vía”) señala lo siguiente(en relación al conservadurismo británico y estadounidense): “Los neoliberales unen las fuerzas del mercado a una defensa de las instituciones tradicionales en especial la familia y la Nación. La iniciativa individual se desarrolla en la economía, pero deben fomentarse obligaciones y deberes en otras esferas. La familia tradicional es una necesidad para el orden social, como lo es la nación tradicional”. Debido a lo que menciona Giddens es que el Neoliberalismo para algunos autores es también distinto al Liberalismo, y se puede identificar como “Neoconservadurismo”. En los países desarrollado anglosajones este pensamiento Neoconservador, busca defender los “valores tradicionales” y la “nación tradicional”, por ello se opone al feminismo, el laicismo, los derechos de las minorías sexuales, y los inmigrantes(el nefasto fenómeno del “Tea Party” en EEUU es un caso extremo).
Es así que el Neoliberalismo no es lo mismo que el liberalismo, ha sido uno de los éxitos de la izquierda regional asimilar ambos conceptos, como si fueran los mismo, convertir el republicanismo liberal, y simplificarlo para que entre todo en el concepto etiqueta “Neoliberalismo”, cuando en realidad en mucho aspectos filosóficos el Neconservadurismo es tan distante del Liberalismo, como de la Izquierda Marxista.
Quienes nos identificamos como liberales no podemos más que marcar distancia de estas manifestaciones conservadoras, que no son propias de la matriz Liberal filosófica, si somos liberales debemos defender las libertades de los individuos, y los derechos humanos(“derechos naturales” como se decía en la época de las Ilustración y las Revoluciones liberales), pero también debemos ser concientes que la Libertad y la equidad(su necesaria contraparte) requieren muchas veces un efectivo rol del Estado, y su intervención en la economía y la Sociedad, estas son las mismas cuestiones en torno al Liberalismo que inspiraron a José Batlle y Ordóñez y al Batllismo, que no es otra cosa que un Liberalismo Radical y Reformista, al que algunos llaman socialdemocracia, aunque no es exactamente lo mismo. Debemos entender que ser Liberal no significa ser un “fundamentalista del Mercado”, mucho más teniendo en cuneta los desastres que las desregulaciones financieras han provocado, y que son visibles en varias de las crisis económicas de los países emergentes y en EEUU.(el economista norteamericano Joseph Stiglitz en “El malestar en la globalización” estudia en profundidad las crisis de los años 90). En tal sentido parece que la tendencia en los países desarrollados es la de un retorno gradual a algún tipo de economía mixta, con un mayor papel de Estado que en los años anteriores, al menos esto será así si las reformas del presidente Obama tienen éxito en EEUU.
Y ¿Cómo andamos por casa?....El discurso de la Izquierda frentista y los sindicatos, siempre denunció en los 90 las políticas neoliberales, y propuso un “modelo alternativo” , pero en los hechos “las raíces de los árboles siguen en pie”, y los cambios anunciados han sido mucho menos radicales que los formulados, lo que ha generado toda una incertidumbre en los votantes mas tradicionales de la izquierda, algunos(como los sectores del 26 de marzo, lo la CI)decidieron ser coherentes al viejo discurso y abandonaron la coalición de izquierda, a la que denominan como “Izquierda neoliberal”, otros intentan explicar con piruetas conceptuales (bastante burdas) como lo que antes estaba mal(léase privatizaciones, inversión extranjera, etc.) hoy es bueno, mientras muchos no salimos del asombro de escuchar las justificaciones y el léxico de una izquierda que habla de “responsabilidad fiscal”, “comercio”, “inversiones extranjeras””, “reforma del Estado”, "grado inversor", etc.. En términos que antes habrían hecho a cualquier político que no fuera del FA (y a quienes los eran también, recodemos los sinsabores que el CR Astori tuvo que pasar) sufrir la etiqueta de “Neoliberal”(en general asociada con otras etiquetas menos agradables aún).
Durante años tuvimos lo uruguayos que aguantar la simplificación del mundo en blanco y negro, buenos y malos, para terminar en una especia de nada, que algunos llaman “convergencia ideológica”, o “correrse al centro”. Lo cierto es que cada iniciativa de los gobiernos de los partidos fundacionales fue denunciada por la izquierda como neoliberal, cuando en realidad como bien dice el Prof. Lincoln Maiztegui( en su obra “Orientales” tomo 5) los mismo gobiernos de los partidos tradicionales desde la restauración democrática, tuvieron sus matices y sus diferencias internas, sin duda que en ellos existían una tendencia general más liberalizadora, era en definitiva esta la corriente de aquellos tiempos, pero es innegable que las diferencias internas existieron y existen, entre sectores más conservadores y otros más socialdemócratas ,¿cómo entender sino que el “Foro Batllista” acompañará al FA en la junta de firmas contra la “ley de empresas públicas” propuesta por Lacalle?, ¿Cómo entender la “reforma de la educación”? La izquierda frentista siempre acuso a esa reforma educativa de Neoliberal (y desde el gobierno ha intentado desmantelarla) ahora ¿cómo puede ser Neoliberal una propuesta educativa que amplia los fines de Estado y extiende la educación?, es neoliberal establecer consejos de salarios como se hizo en el primer gobierno de Sanguinetti?, ¿cómo puede ser Neoliberal una economía en la que la mayoría del PBI la generaban el Estado?. Esto es lo que ocurre cuando se simplifica el mundo en visiones blanco o negro, cuando los conceptos se convierten en etiquetas, y son usados en consonancia. Esta claro que en los gobiernos democráticos de los 90 hubo una tendencia liberalizadora, más afianzada en el del PN, que en los colorados, y más afianzada en el gobierno de la “lista 15” que en los del “foro”, pero definir como “neoliberal” a todo el período parece tomarse una licencia muy grande al aplicar los conceptos, más si se comparan las políticas de aquellos gobiernos con los de estos, y se pueden ver las similitudes.
Esperemos haber contribuido al debate de ideas, siempre tan necesario, y mantener sana distancia de posiciones extremistas, tanto de absurdidades de izquierda, como de visiones de fanatismos de “libre mercado”, que en nuestro país no son menos que dislates, tomando en cuenta el peso que el Estado ha tenido en la construcción y la conformación del propio país, este país esta construido desde el Estado, y es el Estado por lo tanto una parte central en cualquier política que pretenda ser exitosa. Seamos por tanto más pragmáticos y menos prejuiciosos.
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